martes, 13 de marzo de 2012

¿Es la hidratación buena para la salud?


El agua es el principal componente del cuerpo humano, constituye entre el 50 y el 70% del peso corporal y su renovación es imprescindible para la salud. 

Ingerir la cantidad adecuada de líquido diario, además de saciar la sed, mejora la hidratación, regula el buen funcionamiento de las células, favorece el transporte de nutrientes, elimina toxinas y mantiene la temperatura corporal.





El ser humano puede estar varias semanas sin comer, pero sólo unos pocos días sin beber. El líquido es base de nuestra vida, por eso el balance hídrico debe ser equilibrado. Es decir, la cantidad de líquido que entra en el cuerpo debe ser la misma cantidad que se elimina. 
La hidratación es esencial para nuestro organismo porque cumple una función vital. Pero investigaciones recientes como el Estudio Sociológico Hydra, elaborado por el Observatorio de Hidratación y Salud (OHS), revelan que la mitad de los españoles ingieren menos líquido del que necesitan para mantener una hidratación óptima.



Nuestra sociedad no está concienciada de la importancia de recuperar los líquidos que se pierden a lo largo del día mediante el sudor, la orina, la respiración o las heces y, además, desconocen los riesgos de la deshidratación. Así lo confirman los datos del Estudio Hydra, los encuestados declaran no beber hasta que no sienten sed.

La sed es un indicativo traicionero de las necesidades hídricas del cuerpo porque aparece de forma tardía cuando 
ya existe cierto grado de deshidratación. Cuando las células pierden agua, comienzan a contraerse y mandan un estímulo al cerebro que activará la sensación de sed. 

Los expertos recomiendan beber antes de tener sed porque cuando surge esta sensación es porque nuestro cuerpo ya ha perdido un 1% de líquidos, si no se hace caso a esta alerta y se llega hasta el 5% se puede producir una aceleración del ritmo cardíaco, apatía, vómitos, debilidad y calambres musculares, que pueden tener peores repercusiones, si no se controlan adecuadamente.
Cada persona tiene unas necesidades específicas de hidratación. Los requerimientos de reposición para compensar el gasto diario dependen de múltiples factores como la edad, el sexo, el metabolismo de cada persona, las condiciones ambientales, el nivel de actividad física...

En condiciones ambientales normales y sin práctica deportiva, los expertos aconsejan ingerir aproximadamente dos litros de líquido diarios para las mujeres y casi tres, en hombres.

El modo más directo de reponer el agua que necesita el cuerpo es a través de la ingesta de líquido pero no es la única. Alimentos tales como la verdura y la fruta, contienen gran cantidad de agua que completa la hidratación.

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