A continuación les presentaremos una historia de una chica que está luchando contra la bulimia y que ha decidido romper las barreras que la están oprimiendo.
"A veces me pregunto cómo he llegado a esto. En qué momento perdí el horizonte y la perpectiva de mi vida, y me dediqué a autocompadecerme.
No sé si fue hace dos años, o esto ya viene de antes, de la infancia tal vez. Pero, ¿qué sentido tiene? ¿Qué sentido tiene echar la culpa al pasado? Lo único que existe es lo que tenemos hoy.
Y hoy, desgraciadamente me he labrado la soledad con el no-sudor de mi frente. Estoy sola, sin amigos con los que compartir mi día a día. Por supuesto que tengo a quien llamar, pero he limitado tanto mi vida a mi misma, a este cuarto, a esta casa, a esta obsesión, que me he perdido años de mi vida, de los mejores años de mi vida. He tirado por la borda los estudios y muchas relaciones, muchos viajes, muchas noches, muchos cafés y muchos proyectos nuevos.
Sé que he reflexionado sobre esto mil veces, y tal vez otra vez no cambie nada, y sólo sea una reflexión más que caerá en mi conciencia y más tarde en el vacío, para reaparecer dentro de un año y hacerme llorar.
Con lo que yo he sido…
Con lo que yo soy, ¿cómo estoy permitiendo esto? ¿En qué momento me olvidé de pensar en mi misma para pensar en mi peso y en mi peso y en mi peso? Yo no soy un cuerpo o una cara, yo soy todo lo que había detrás de eso y lo he perdido. No me aporta nada sentarme frente al ordenador y comer como si no hubiera un mañana, y después vomitarlo, o pasarme días sin comer, no tiene sentido porque ni me hace más feliz ni me ayuda a superar todos los problemas que tengo ahora mismo. Lo único que consigo es alimentar este maldito círculo vicioso de trastorno, de locura y de llantos clandestinos delante de dos números que antes no tenían importancia.
No, yo no pienso seguir perdiéndome mi vida por esto. Yo quiero vivir, disfrutar de mis amigos, de mis victorias, aprender de mis fracasos, hacer el amor y correr por la calle como una persona, y no como un fantasma indeciso que no para de pensar en que los demás verán que no es perfecta.
No, no soy perfecta. Pero el verdadero reto no es adelgazar, sino aprender a vivir como somos y superarnos sin hacernos daño ni hacer daño a los demás.
Mi nueva meta es esa, tratar de superarlo, y seguro que es mucho más duro de lo que creo. Lo fácil es seguir las normas que nos ha impuesto nuestro cerebro, lo fácil es esconderse y mentir. Lo difícil es dar la cara, enfrentarse. Yo voy a recuperar mi vida, estoy decidida a hacerlo, y no me importa lo que cueste, porque realmente antes de esta mierda me encantaba vivir…
Ahora empieza para mi lo más complicado, porque a mi misma no me puedo engañar, no puedo mentirme… Porque al final es lo único que tengo: a mi misma, y no pienso castigarme continuamente.
Hoy digo adiós a las mentiras, a los atracones, a lo vómitos, a la culpa. Hoy voy a salir de esto como he salido de otras cosas, voy a luchar por mí misma, porque sólo tengo una vida y sólo me tengo a mi misma, y me lo debo, y se lo debo a todo aquello de mi que dejé abandonado por una meta que lo único que ha hecho ha sido destrozarme más y más.
Se acabó, para siempre."
- Libre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario